Hace algunos días os enseñaba lo bonitas que quedan las coronas de entrada en la puerta de cualquier casa no sólo en Navidad, porque el color que aportan y la personalidad que transmiten, reflejo de quienes habitan dentro, bien valen plantearse su uso estacional. ¿Por qué no tener una corona en otoño, otra distinta en el período invernal, otra para la primavera y una más para el verano?
Quedan preciosas, no lleva mucho hacerlas y podemos ir cambiándolas cuando se nos antoje.
Y... hablando de hacer, quizá deberíamos haber empezado por ahí. Porque bonitas creo que todas estamos de acuerdo que son pero ¡¿cómo se hacen?!
Tranquilas, hoy vamos con un tutorial explicativo para que las hagáis vosotras mismas. Aquí se muestra un tipo concreto de flor silvestre pero, siguiendo la misma técnica, podéis aplicarla a lo que se os ocurra.
Empezamos con el paso a paso:
Necesitaremos: las flores que vayamos a emplear, una base para la corona, en este caso hecha con lino natural, tijeras e hilo de alambre.