Dicen los que entienden
que sólo usamos un 7% de nuestra capacidad cerebral. Queda por tanto un 93% por
explotar y también por explorar, porque no se sabe muy bien qué seriamos capaces
de hacer con un cerebro al 100% de rendimiento.
Cada parte del cerebro controla
funciones específicas. Así, el hemisferio izquierdo controla
el análisis secuencial, la interpretación de información como el lenguaje, el
razonamiento, las matemáticas y el
pensamiento abstracto. Mientras que el hemisferio
derecho se encarga del funcionamiento holístico, es decir, la visión espacial,
la percepción de profundidad, la coordinación entre la mano y el ojo y la
memoria auditiva y visual.










