Cambiar la apariencia de cualquier objeto es bastante sencillo con los famosos washi tapes, cintas adhesivas con colores y dibujos fabulosos que embellecen aquello que tocan.
En esta ocasión he querido transformar unos simples portavelas (comprados en IKEA, lo digo porque igual más de una tiene unos parecidos por casa) dándoles el estilo elegido para la ocasión: que tenemos una fiesta elegante, pues nada, washi tape con purpurina, que es para un baby shower, pues washi tape con inspiración infantil, ositos, chupetes, ... que simplemente estamos hartas de verlos siempre igual y queremos cambiarles el aspecto pues.... sí washi tape al rescate :D