Ahorrar luz, gastar menos electricidad y disfrutar lo mismo es posible con unos pequeños trucos. Y en los tiempos que corren, con la tarifa eléctrica disparada y los sueldos cada vez más menguados, no es ninguna tontería.
Lo más básico dentro del ahorro es, si no los tienes ya, comprar electrodomésticos, cuando se estropeen los que ahora tienes, catalogados como A++, eso indica que su eficiencia energética es la mejor, lo que supondrá un considerable ahorro a final de mes.
Aparte de esto, una consideración a tener en cuenta es que los aparatos que emiten calor (sea horno, calefacción, planchas del pelo, secador...) tienen de media un mayor gasto energético que los que emiten frío, así que, ojo con ellos.
Bueno, pero entremos de lleno en esos pequeños detalles diarios que hacen que, sin querer, gastemos más.
Empezamos por la zona de mayor consumo eléctrico de la casa: LA COCINA.