Tener cables desordenados por ahí en medio es algo que no me gusta y, a pesar de ello, llevaba ya algún tiempo con un antiestético desastre. Pero es que un día por una cosa, otro día por otra, el caso es que no me ponía a darle solución.
El problema lo tenía en una televisión que tengo colgada en una pared. La toma de corriente y la antena están a unos centímetros (que parecen kilómetros cada vez que los miro) de la televisión en sí y no sabía como darle solución, porque con el gotelé plantearme hacer una canaleta no lo veía viable.
Así que he decidido optar por esta idea.
No es que así no se noten, que estar... siguen estando, es sólo que parece que los he dejado a propósito, y la cosa cambia, además de que varía bastante la estética del lugar.
Si os gusta la idea, seguid leyendo porque os explico como hacerlo. Asequible para todos los bolsillos ;-)