Dentro de la fitoterapia, la amapola es muy conocida por sus propiedades sedantes, por lo que se recomienda su consumo en infusiones como paliativo en caso de dolores de cabeza, espasmos estomacales, ansiedad o insomnio, pero también es conocida por su contenido en mucílagos y roeadina, por lo que es usada en problemas con el aparato respiratorio tales como tos, asma, resfriado, bronquitis, anginas...
De la amapola se emplean casi todas sus partes, las hojas cuando son tiernas, las semillas especialmente en panadería y confitería, los pétalos y las cabezuelas.
De la amapola se emplean casi todas sus partes, las hojas cuando son tiernas, las semillas especialmente en panadería y confitería, los pétalos y las cabezuelas.
En el caso que hoy nos ocupa vamos a ver su uso en infusiones y, aunque en verano no apetece tanto tomarse infusiones calentitas, sí que es el momento de recolectarlas para luego tomarlas en los fríos días de invierno.