Últimamente he estado haciendo algunos cambios en mi salón, me apetecía, y entre otras cosas he dado un nuevo aire a una zona de la pared.
Tenía originalmente colgado un cuadro que ya estaba un poco cansada de ver y, por otra parte, quería llenar más ese espacio y aportarle más personalidad, así que me decidí por crear un mural con cuadros, fotos, y láminas impresas con detalles que me llenan. Lo bueno de un espacio así es que puede renovarse fácilmente, cambiar las fotos, cambiar las láminas o colgar un nuevo cuadro y... listo.
Os muestro cómo lo he hecho, paso a paso. Es muy fácil, en un par de horas lo tenía listo todo. Espero que os guste la idea y os animéis a darle un nuevo toque a ese espacio soso que a veces queda por ahí ;-)