La flor de sal es muy apreciada (en Mallorca, dónde la cogí, y en otros lugares) por su intenso sabor a mar, por el toque crujiente que aporta a los platos y porque cogerla requiere de paciencia.
Hoy os cuento de dónde sale, cómo y cuándo se recoge y cómo me hice con un bote de flor de sal para mis recetas más preciadas dedicándole un ratito de una tarde de verano.