A las tres B de bueno, bonito y barato, añadiría yo, a la labor que os traigo hoy, la F de fácil. Y es que ahora que llega el calor y apetece salir a las terrazas, qué mejor que reestrenarlas adornándolas como se merecen, con plantas inspiradoras y colores que transmitan la alegría de las vacaciones, de la luz y de las largas tardes de verano.
Esto es lo que os propongo hacer hoy, en un ratito de nada. Ya veis que el resultado no puede ser más vistoso y resultón. Espero que os guste y os animéis.
Vamos con el paso a paso ilustrado: